Politicas de hoy/Alfonso Zepeda Capistran
Foro republicano: Ron Paul el más cuerdo
    El 9 de diciembre Univisión patrocinó un foro político en el cual participaron seis de los siete principales candidatos republicanos a la presidencia
estadounidense. Tom Tancredo se rehusó a participar. El foro se llevó a cabo en Miami y por medio de interpretación simultánea fue transmitido en español
para beneficio de todos los hispanohablantes. Es la primera vez que se lleva a cabo un evento como este y la primera vez que los candidatos republicanos se
ven obligados a responder directamente a los asuntos de más relevancia para la población hispana. Entre los muchos temas que se tocaron sobresalieron los
asuntos de inmigración y la guerra de Irak, como era de esperarse. Pero también destacaron la salud y la educación pública, en mi opinión los dos asuntos de
más importancia para todos y que desgraciadamente no han recibido la atención que se merecen. Pero lo que más me llamó la atención fue la falta de visión
en materia de relaciones exteriores y la falta de respeto hacia Latino América, particularmente en cuanto a Cuba y Venezuela.  
    Tal vez el hecho de que el foro se haya realizado en Miami tiene que ver con eso. Era obvio que los candidatos trataban de complacer los caprichos de los
exiliados cubano-americanos que no son la mejor representación del pueblo hispano del país. Miami es el bastión de los exiliados cubanos privilegiados que
por odio a Castro se oponen a cualquier tipo de dialogo con Cuba. No les interesa que haya éxito en la isla. Lo único que les interesa es derrocar a Castro a
como de lugar por haberles frustrado su sueño de volver a apoderarse de la isla. Desde Miami los intereses latinoamericanos se ven de manera distorsionada
porque la clase gobernante de esa ciudad, entiéndase exiliados cubanos, no permite posibilidades de una política seria y democrática hacia lugares como
Cuba y, por extensión, Venezuela y otras naciones con tendencias izquierdistas que aparenten tener vínculos amistosos con Cuba. Desde Miami la perspectiva
hacia Latino América siempre se ha querido ver a través del lente de los exiliados cubanos porque los políticos desean ganar ese voto minoritario pero
importante. En este caso se ignoró completamente que el pueblo hispano estadounidense va más allá de Miami y que Latino América es más que Cuba y
Venezuela. Creo que también fue un error de Univisión enfocarse en Cuba y Venezuela, particularmente en sus gobernantes Castro y Chávez cuando Latino
América es mucho más grande y más importante que estos dos personajes.
    A través de los años me he dado cuenta de cierta inclinación de Univisión hacia tendencias conservadoras y neoliberales que favorecen los intereses
corporativos y políticos estadounidenses. La cobertura sobre Cuba suele ser crítica del gobierno. Más recientemente, Venezuela, Bolivia y Ecuador han sido el
blanco de esa crítica. Los reportajes suelen tener un olor conservador y, en el caso de Cuba, un olor a exiliado cubano. ¿Acaso será pura coincidencia que la
ferviente anticomunista Gloria Estefan cuyo padre fue guardaespaldas de la familia del dictador Batista sea uno de los dirigentes de la mesa directiva de
Univisión?
    Con la excepción de Ron Paul, los candidatos sufren de miopía hacia Cuba y Venezuela. Ron Paul es el único que no ha caído en ridículo de hacerle la
pelota a nadie. Él habla honestamente y dice lo que siente. Y en muchos casos dice la pura verdad. Cuando se le preguntó qué hacer con Chávez, su
respuesta fue la más lucida y la más correcta de todas, con sustancia. Reconoció que aunque Chávez no sea la persona más fácil con quien tratar, no hay
porque tratarlo diferente a los demás: “Hay que tratarlo con amistad y darle la oportunidad de dialogar y comerciar.” Si hemos hablado con Stalin, con
Khrushchev y con Mao anteriormente por qué no con Chávez. Ron Paul sugirió que “estamos en un momento en que debemos hablar incluso con Cuba.” Su
comentario se recibió con un abucheo. Pero luego agregó más fuego al fuego lanzando otra verdad más sobre las estupideces de la política exterior de Estados
Unidos. Especificó que tenemos problemas en Centro y Sudamérica porque nosotros “hemos estado metidos en sus asuntos internos hace tanto tiempo y hemos
estado metidos en su sus negocios y somos nosotros quienes hemos creado a los Chávez y a los Castro de este mundo interfiriendo y creando caos en sus países
y la gente responde eligiendo a sus líderes constitucionalmente.” Ron Paul dice lo que ningún otro candidato se ha atrevido a decir – la política exterior de
Estados Unidos es un fracaso y no se va a resolver siguiendo la práctica de siempre. Desafortunadamente, el público no se da cuenta de esta realidad y
responde abucheando como si Ron Paul estuviera loco cuando es él quien con más cordura habla.
    El resto de los candidatos, no hizo más que seguirle el jueguito al público criticando a Paul y complaciendo al sector conservador de Miami. Huckabee
sugiere que Chávez le robó la libertad a su pueblo. Giuliani le dice lo que el Rey de España ¡¿Por qué no te callas!?” y lo juzga de dictador en rumbo
equivocado. Thompson sugirió que de ser elegido eliminaría a Castro: “yo me encargaría de que no sobreviviera a diez presidentes.” Thompson luego agrega
que Castro es un líder bruto, tiránico, el único líder de un gobierno no democrático que se busca el voto de la gente ingenua que no sabe lo que hace. A Fidel
y a Raúl Castro “hay que tratarlos con desdén.”Romney por su parte dice que los hermanos Castro son dictadores totalitarios, cobardes y asesinos y recomienda
mantenerlos aislados. “Necesitamos una política latinoamericana que elimine a los Castro y a los Chávez,” dice. McCain se siente bien aconsejado por sus
colegas cubano-americanos Mel Martínez y Ileana Ros-Lehtinen porque ellos saben de Cuba y promete justicia investigando el caso de los hermanos del
rescate y enjuiciando y castigando a los culpables, Raúl y Fidel Castro. Hasta los veredictos predice. Los candidatos se oponen a estos líderes dizque por
dictadores aunque bien saben que el gobierno de  Estados Unidos siempre ha apoyado las dictaduras cuando éstas le llevan la corriente. Los candidatos
tampoco se dan la vuelta para verle la cara a su propio presidente quien para muchos en el resto del mundo también es un tirano y asesino, además de
ignorante. Nunca reconocen los propios atentados terroristas del gobierno americano en contra de Castro y de Cuba. Dicen solo lo que les conviene.
    Con esta retórica los candidatos tendrán el apoyo de los exiliados cubanos, pero dudo que tengan el apoyo del resto de los hispanos estadounidenses. Es
obvio que tratan de complacer a un grupo en particular. Pero en hacer eso aíslan a otros. Incluso McCain que en otros asuntos ha sido más mesurado, en el
caso de Cuba cayó en las garras de los exiliados. Si yo tuviera que votar por uno de estos candidatos, votaría por Ron Paul porque es el único que ha tenido el
coraje de decir la verdad y el único en no dejarse llevar ni por las encuestas ni por el que dirán. Quienes conocen mejor de política valoran ese tipo de
independencia entre los candidatos. Así deberían de ser todos y no decir nada más lo que creen que la gente quiere oír. La demagogia no funciona en mi casa.
HOMEPAGE                     DECEMBER 21, 2007 ARCHIVES