POLITICAS DE HOY Al rescate de los millonarios por Alfonso Zepeda Capistrán
|

El 25 de noviembre del presente, la agencia de noticias Bloomberg informa que la compañía de seguros American International Group Inc. o AIG ha
decidido congelar el salario de su dirigente después de que otras agencias como Goldman Sachs Group Inc. prometieron limitar la compensación de sus
ejecutivos luego de haber sido rescatadas por el gobierno federal de los Estados Unidos. ¡Ya era hora!
El Presidente AIG, Edward Liddy, quien fue nombrado en septiembre por el gobierno estadounidense para dirigir la empresa cuando ésta acordó ceder el 80%
de sus activos a cambio de un préstamo de rescate de 85 mil millones de dólares, recibirá $1 de salario durante el 2009. La cifra actual del rescate de AIG
supera ya los $150 mil millones de dólares.
Mientras tanto, los próximos 50 funcionarios de más alto rango en AIG acordaron no recibir aumentos de salario en el 2009 después de que el Procurador
General de Nueva York Andrew Cuomo obligara a que la empresa revelara sus planes de compensación para ejecutivos, cuya cifra era más de $600 millones
de dólares, la cual Cuomo y Liddy acordaron congelar. También se congelaron $19 millones que se acordaron pagar a Martín Sullivan, ex presidente AIG
obligado a retirarse en junio. A Robert Willumstad, quien reemplazó a Sullivan se le ofrecieron $22 millones de dólares como paquete de compensación en
septiembre a condición de que se retirara de la empresa para que ésta pudiera ser rescatada. Aparentemente, entre la clase ejecutiva es normal pagar bonos y
paquetes de compensación multimillonarios cada vez que dejan un puesto, aun cuando son ellos mismos los responsables del fracaso de sus empresas.
¿Cómo es posible que aun dadas las circunstancias de empresas como AIG que a pesar de la caída de sus acciones, 97% en lo que va del año, sus ejecutivos
continúen recibiendo tan generosos paquetes de compensación? ¡Por su fracaso!
El procurador Cuomo dijo que con estas decisiones de congelar las compensaciones y los aumentos de salarios de sus ejecutivos la empresa aseguradora AIG
se encamina en buena dirección. Así mismo, Cuomo hizo un llamado a otras empresas para que hicieran lo mismo con su clase ejecutiva, lo cual está todavía
por verse.
Volviendo a Liddy, quien trabaja sin compensación, nos damos cuenta, sin embargo, que será elegible para un bono de compensación en el 2010. ¿Cuánto
recibirá entonces? La cifra no se ha dado a conocer, pero estoy seguro que si él no supiera que le espera un buen paquete dudo que hubiera acordado
trabajar por $1. Liddy, quien antes fue presidente de la empresa de seguros Allstate, solamente en el 2006 recibió $24 millones de dólares como
compensación de dicha empresa. Según la revista Forbes, Liddy ha aparecido continuamente entre los ejecutivos de aseguradoras mejor pagados de todos los
tiempos. En el 2005 ganó $26.7 millones de dólares. Por lo tanto, no me da la más minima pena saber que ahora no tiene un salario como tal. Me preocupa
la posibilidad de que ejecutivos como él sigan recibiendo tales beneficios, aun mientras se dirigen a Washington a pedir que se les rescate de la bancarrota.
Un informe especial de la revista Forbes dado a conocer el 30 de abril del 2008 indica que los ejecutivos de las 500 empresas más grandes de los Estados
Unidos ganaron colectivamente $6.4 mil millones de dólares en el 2007, un promedio de $12.8 millones por cabeza, lo cual representa un 15% menos que en
el 2006, año en que el aumento colectivo de los mismos había llegado hasta el 38%. Las compensaciones de los ejecutivos, por lo general incluyen salario,
bonos, opciones de inversión y las ganancias de las mismas, entre otros beneficios.
El año pasado, aun a pesar de las pérdidas, Larry Ellison, presidente de Oracle, recibió compensación de $182 millones de dólares. Después de Ellison, los
próximos cuatro ejecutivos mejor pagados recibieron todos más de $100 millones de dólares de compensación cada uno.
Aun a Ángelo Mozilo, el ejecutivo del Grupo Financiero Countrywide que ha estado perdiendo continuamente en los últimos años debido a la crisis hipotecaria
y al mal manejo de la empresa, se le ha estado compensando con un cheque en promedio de $66 millones de dólares por año desde el 2000. Y por si fuera
poco, en enero del 2008, el diario Los Ángeles Times informa que mientras su empresa continuaba en rumbo hacia su desaparición y estaba por pasar a manos
del Banco de América, Mozilo se encontraba negociando para sí un paquete de compensación total de más de $110 millones de dólares. Eso aun después de
que la empresa recortara 11 mil empleos y perdiera hasta un total del 81% de sus valores en el término de un año. ¿Será posible que ejecutivos como Mozilo
ganen aun mejor durante la bancarrota que durante los buenos tiempos?
En los últimos días, ejecutivos de la industria automovilística (Ford, Chrysler, y General Motors) y de la industria bancaria (Citigroup) estuvieron en Washington
pidiendo que se les rescatara. Y como pasan los días parece que más y más buscaran el rescate. ¿Seguirá nuestro gobierno aportando a los cofres privados de
estos tipos? A Citigroup ya se le han dado algunos avances.
Bien se sabe que tradicionalmente los rescates no garantizan que los dirigentes no salgan con sus paquetes de compensación multimillonarios con parte del
dinero del rescate, el cual no siempre se utiliza para los propósitos que se pretende. Mientras tanto, los empleados pierden, los inversionistas pierden, y el
contribuyente, o sea el público, también pierde porque el dinero del rescate viene de los cofres públicos. En otras palabras, todos contribuimos a estos rescates
permitiendo el enriquecimiento ilícito de dichos ejecutivos, pero no sin la ayuda y complicidad del gobierno que lo permite.
¿Seguiremos permitiendo más estos robos por parte de la clase ejecutiva? ¿De nuestro gobierno? ¿De nuestros políticos? El noticiero Bloomberg anunció esta
semana que el Banco Federal de Reserva y la Tesorería de Estados Unidos hasta el momento han comprometido al contribuyente, i.e. a todos nosotros, cubrir
$7.7 trillones de perdidas potenciales en el sector financiero. Ya basta, ¡no!
Y por qué no mejor, como recomienda William Greider, periodista y escritor experto en asuntos económicos, tomar control total de todo el sistema financiero
como lo hizo Franklin D. Roosevelt en 1933 y romper con el club de los privilegiados de Wall Street. Así, entonces, el gobierno tendrá la oportunidad de
recrear un sistema bancario democrático, menos imperial y más cercano a la realidad. Con la nacionalización y la reestructuración del sistema, por lo menos
el pueblo contribuyente se sentirá en parte dueño de ese proceso.
Curiosidad:
En agosto, durante la convención demócrata en Denver, el sindicato de trabajadores SEIU produjo un video en el cual se comparaba el salario mínimo con el
salario promedio de los ejecutivos de las 500 empresas más grandes del país. ¿Cuál es la diferencia?
• Salario mínimo federal 2008: $6.55/hora.
• Salario promedio de los ejecutivos: $6,153/hora.
El salario ejecutivo es 939 veces más que el salario mínimo.