POLITICAS DE HOY
¡Con ganas sí se puede!
por Alfonso Zepeda Capistrán
del partido demócrata y sirve para aplacar las críticas que se le han hecho a Obama debido a su falta de experiencia como político en el ámbito nacional e
internacional.   Y a pesar de que todavía hay quienes hubieran preferido ver a Hillary Clinton como la candidata a la vicepresidencia por el partido demócrata,
la selección de Biden fue acertada.  Ahora, por supuesto, Obama va a tener que ganarse a los seguidores de Clinton que todavía se sienten defraudados.  Hay
mucho trabajo por delante, pero seguro que se logrará.
       Obama y Biden tendrán que ganarse por completo la unidad del partido demócrata que quedó desgastado después de las primarias.  Y aunque Clinton se
desempeñó en grande cuando ofreció su apoyo a Obama, hay quienes todavía no están satisfechos. La mayoría, sin embargo, reconoce que es un gran riesgo
votar por McCain o presentar un voto de protesta por alguien más.  Hay mucho en juego.  Aun así, Obama y Biden van a tener que ganarse a todos y cada uno
de los más de 18 millones de votantes que apoyaron a Clinton.
       Obama y Biden se encuentran con un gran reto también al tratarse de los votantes hispanos. Ni Obama, ni Biden tienen un historial fuerte para con los
hispanos.  Anteriormente, ambos han apoyado políticas que favorecen a los hispanos, pero no tienen el perfil de un Kennedy, ni de un Clinton y, por lo tanto, a
la gente le cuesta identificarse  con ellos.  Durante las primarias del partido demócrata, los hispanos salieron a apoyar masivamente a Hillary Clinton y fueron
decisivos en darle la victoria a ésta en varios estados. Ahora, aunque Clinton favorezca y apoye a Obama, éste y Biden van a tener que trabajar muy fuerte
para alcanzar los niveles de apoyo de que ella había logrado con este sector de la población.  Muchos hispanos, desafortunadamente, creen que Obama los
ignoró hasta no darse cuenta que sin ellos no podría lograr la nominación de su partido.  Esa realización se dio demasiado tarde para algunos. No será
imposible atraerlos, pero tendrán que trabajar duro para que esto suceda.
       Además, el caso de los hispanos en está ocasión es único.  Existe una dimensión que complica la realidad de la campaña electoral y que poco se ha
discutido—las relaciones hispano - afro americanas.  Hay falta de confianza entre los afro americanos y los hispanos. Y aunque Obama no sea el típico afro
americano, muchos hispanos lo ven con desconfianza.  En muchísimas ocasiones he oído comentarios despectivos hacia él y hacia el pueblo afro americano
en general.  “A Obama no le va a importar el hispano.  Está más interesado en ayudar a su gente, a los negros,” se oye con frecuencia.  Los hispanos están
acostumbrados a ver líderes angloamericanos.  No se han visto líderes negros a ese nivel como para saber qué esperar de ellos.  No hay precedente.  Y se
tiende a cree que el afro americano se enfoca más bien en asuntos de los afro americanos y no del pueblo en general. Por eso hay desconfianza.  Esto será
uno de los grandes retos de Obama, no solamente con el votante hispano, sino que también con el angloamericano y el pueblo en general.  ¿¡Será racismo!?
Si lo es, nadie lo dirá abiertamente.  Queramos o no, el racismo existe, pero no siempre da la cara.
       El voto hispano será un reto. Pero, tarde o temprano, el hispano se dará cuenta de que ahora no es el momento para titubear.  Tradicionalmente, los
republicanos poco se han interesado en asuntos hispanos.  Y no hay porque creer que eso sea diferente en esta campaña.  
       Otro reto será el voto femenino que quedó decepcionado con la derrota de Clinton y pudiera ahora verse atraído por la candidata a la vicepresidencia
por el partido republicano Sarah Palin, aunque les será difícil tragarse las políticas de ésta y de McCain. Algunos votos se irán, pero no los suficientes como
para hacer una gran diferencia.
       En esta ocasión los partidos verdes, libertarios e independientes que cuentan con nombres conocidos, no han podido despegar y, por lo tanto, tampoco
representan un riesgo como en ocasiones anteriores.  
       Obama y Biden, obviamente, van a tener que saber ganarse el apoyo de todos los demócratas e independientes.  Pero si la campaña sigue con el
entusiasmo que se ha visto hasta ahora, eso es factible.  
       No cabe duda que Obama y Biden forman el mejor equipo de este ciclo electoral.  Obama, por su talento como orador se ha ganado indiscutiblemente
el apoyo del público americano y promete ser un gran líder.  Biden con su larga trayectoria como senador aporta el equilibrio necesario a los demócratas para
llevarse el triunfo en noviembre.  
       Los candidatos demócratas son sin duda nuestra mejor opción. ¡Así sea!
      Y ¿qué de la convención de los demócratas en Denver?  Para decir verdad, no quedé tan impresionado como para
decir “qué bárbaro!” Parecía más bien uno de esos cuentos de nunca acabar.  Demasiado azucarado para mi gusto.  Sin
grandes revelaciones.  Con las apariciones tan esperadas de los Clinton, pareció recuperar la promesa del gran evento
que se esperaba.  Hasta entonces no había habido más que una serie de episodios monótonos. Aburridísimos.  Aun la
música parecía estar  desentonada.  
      Eso sí, me dio gusto ver a Obama salir oficialmente como el candidato demócrata, pero su discurso de aceptación
no reveló nada nuevo. Creí haber
escuchado lo mismo en varias ocasiones anteriormente.  Lo más interesante para mí
fue verlo interactuar con sus hijas, con lo cual mostró su lado humano, su lado ordinario.  Y las hijas, igualmente
aportaron esa dimensión humana que a veces se escapa de este tipo de eventos llenos de pompa y alejados de la
realidad.  Dicho esto, hay que reconocer que Obama ahora demuestra ya ser un político hecho y derecho cuya primera
decisión importante –la de seleccionar a su compañero de equipo para la vicepresidencia-- parece haberla hecho con
sensatez.
       Obama hizo bien en seleccionar al Senador Joe Biden como su compañero de equipo para la vicepresidencia. A
través de los años, Joe Biden se ha desempeñado como uno de los mejores senadores en el Congreso y se le reconoce
como un experto en materia de asuntos internacionales. Es un hombre con mucho conocimiento también en el ámbito
doméstico. Además, es un hombre accesible, sencillo y amable.  Su experiencia es un gran aporte a la postulación
Alfonso Zepeda Capistran con
Joe Biden