POLITICAS DE HOY
Contribuciones hispanas a la economía de los
Estados Unidos
por Alfonso Zepeda Capistrán
    El clima político de los últimos años, particularmente a partir del 2001, ha producido gran cantidad de crítica negativa y discriminatoria hacia los
hispanos. Mucha de esa crítica ha generado reacciones severas que se han reflejado en los tipos de iniciativas legislativas tanto a nivel de gobiernos
locales como a nivel nacional. Pero, obviamente, los anti-inmigrantes jamás toman en consideración las contribuciones positivas de estas comunidades,
pues prefieren pintarlas en términos inferiores y denigrantes. Afortunadamente, los movimientos anti-inmigrantes también han despertado el interés de los
inmigrantes mismos y de sus aliados de tratar de desmentir esas  falsedades. Y gracias a estudios recientes, se empieza a ver de manera concreta lo que
las contribuciones de los inmigrantes significan en términos económicos para el país.  No se puede ignorar que a través de la historia los inmigrantes han
contribuido significativamente a la grandeza de este país. La actualidad no es diferente. El hincapié en las contribuciones económicas ayudará a que a
estos individuos se les vea de manera diferente, pues según parece, es el bolsillo lo que más importa.
    El panorama californiano por si solo sería suficiente como para concluir que sin los inmigrantes California y el resto del país cesarían de ser las
grandes potencias que son. El Centro de Política sobre el Inmigrante de California, una institución dedicada a la investigación sobre el inmigrante,
publicó un informe en el cual compilan una serie de cifras basadas en investigaciones de los últimos cinco años. En estas cifras nos damos cuenta de los
siguiente: según el censo del 2005, los inmigrantes incorporan el 91% de los trabajadores del campo, el 76% de los trabajadores domésticos, el 69% de
los cocineros en restaurantes, el 66% de los jardineros, el 45% de los trabajadores de la industria de servicios generales, el 49% de los trabajadores de
manufactura, y el 42% de los trabajadores de la industria de la construcción.  
    El 34% de todos los trabajadores de California en el 2005 eran inmigrantes, de los cuales los hispanos constituían el 55.3% (los asiáticos el 34%).  
El 90% de todos los inmigrantes hispanos participan activamente en la fuerza laboral, arriba del promedio nacional. Esa participación en la fuerza
laboral resulta en la creación de aumentos en los salarios reales de los estadounidenses nativos. De 1990 al 2004, representó un 4% en el aumento del
salario real del americano promedio en California. Las segundas generaciones de inmigrantes representarán aun un papel más significativo en la fuerza
laboral.  Cada año, solamente en California los inmigrantes pagan aproximadamente $5.2 billones en impuestos sobre la renta y $4.6 billones en
impuestos sobre la venta. La contribución federal de los inmigrantes californianos es de $30 billones anualmente. En promedio pagan más en impuestos
que lo que reciben en beneficios y se especula que en 50 años los nuevos inmigrantes legales en E.E.U.U. contribuirán unos $407 billones anualmente.
Si hablamos de los hispanos en general, las cifras son mayores. Hacia finales del 2006, el Centro Selig de la Universidad de Georgia estimaba que en el
2007 el poder adquisitivo de los hispanos se aproximaría a los $900 billones, mayor capacidad de compra que la comunidad afro-americana. El poder
adquisitivo hispano aumentó de $212 billones en 1990 a $798 billones en el 2006 y según los autores del estudio, el Centro Selig y el Terry College of
Business, esto significaría 1.2 trillones dentro de cinco años. California representa el 27% del poder adquisitivo hispano nacional.  
En el 2006, de los 9.9 millones de inmigrantes californianos nacidos en el extranjero, 3.3 millones de ellos eran residentes legales permanentes. El 49%
eran ciudadanos. Esto es importante destacar porque muchos confunden al inmigrante como indocumentado.  
    Y ya que mencionamos al indocumentado, permítanme hacer un paréntesis en cuanto a ellos porque sus contribuciones son de relevancia para este
espacio. No solamente contribuyen con su trabajo, sino que también al consumir, pues gastan su dinero y pagan impuestos al hacerlo. Pero, el secreto
más grande está en el llamado “archivo del suspenso” (suspense file). Este archivo es una cuenta en la tesorería de Estados Unidos donde se acumulan las
deducciones que se les quitan a los trabajadores que usan números de seguro social falsos y las cuales éstos no pueden recuperar por falta de
documentación. Esas deducciones son supuestamente para la jubilación de los trabajadores, pero como indocumentados ellos jamás verán un centavo.
¿Quién se beneficia? El ciudadano americano. Un informe de Consumer Affairs de febrero del 2006 indicaba que en el 2005 había $519 billones en esta
cuenta y que aumentaba $6 billones por año. Solamente en el 2002, aumentó $56 billones en ganancias reportadas, con $7 billones en impuestos sobre
la renta y $1.5 billones en impuestos sobre Medicare. El archivo suspenso empezó a crecer inadvertidamente cuando a partir del 1987, como parte de los
requisitos de la Ley IRCA de 1986, se empezó a obligar a los empleadores requerir identificación o número de seguro social a todos los empleados y
quienes no tenían, se lo inventaban. La intención era de acabar con el empleo de indocumentados y resulto ser una gran inversión para la tesorería.
Otro informe reciente publicado por la oficina de Administración de Empresas Pequeñas de Estados Unidos indica que en California en el 2006 había
427,700 empresas pequeñas de dueños hispanos, lo cual representa el 12% de todas las empresas pequeñas de ese estado cuyos dueños son minorías y
las cuales contribuyen en su totalidad $151billones de dólares y crean a su vez 7 millones de empleos. California es el estado con más empresas
pequeñas de dueños hispanos. A este le siguen Texas, la Florida y Nueva York. Wisconsin está entre los estados con menos empresas pequeñas de
propietarios hispanos. Pero aun así, en el 2006 en Wisconsin se registraron 3800 empresas pequeñas de propietarios hispanos, más de 900 de las cuales
proveen empleos a otras personas.  En el 2004, el poder adquisitivo de los hispanos en Wisconsin se calculaba en $4 billones de dólares y se estimaba
que para el 2009 crecería a $6 billones.  
    El poder adquisitivo del hispano, el crecimiento en el número de empresas de dueños hispanos, la representación de éstos en la fuerza laboral, y las
contribuciones de los indocumentados son solo unos ejemplos de la importancia del hispano en Estados Unidos.  Un gran desempeño. Ojalá los anti-
inmigrantes tomen nota de estos factores y de lo que representan para el bienestar de todos los ciudadanos estadounidenses.
El poder económico eventualmente se convierte en poder político. ¡Así sea!