Programa de la Mujer Sana de Wisconsin
Red del cuidado de la salud
al programa. Me hicieron u npapanicoláo para ver si tenía cáncer cervical y mamografías para detectar cáncer de seno. Me
hicieron un chequeo completo y diferentes exámenes. En el 2003, encontraron una bolita de agua en uno de mis senos. Me
hicieron otra mamografía pero por suerte todo estaba bien”.
A pesar que el Programa de la Mujer Sana de Wisconsin únicamente hacía pruebas para cáncer cervical introdujo a Cardozo al
sistema de salud americano. “No se que hubiera sido de mi si ese programa no existiera”, expresó Cardozo. “Es difícil, mi
hermano murió de cáncer en el colon. Entonces cuando el doctor vio mi historial se dio cuenta que mi padre también lo
padeció. Tengo 57 años. Así que después de los 50 hay que empezar a hacerse los exámenes. Claro, dice, y explica que “el
programa Mujer Sana no cubre esa parte, y tenía que hacerme la prueba para el cáncer de colon que cuesta $6,000. Si tienes
un historial de dicha enfermedad se recomienda que lo hagas”.
      Cardozo tenía que pagar es cuota de su propio bolsillo. Me dieron varios documentos donde yo mostré mi pago de
impuestos, con eso me ayudaron a hacer un plan de pagos. Es imperante que uno se haga la prueba del cáncer de colon
incluso si tienes que pagarlas”.
      Desde entonces Cardozo consulta a la Dr. Patricia Téllez-Girón, médico de Wingra Clinic. Cardozo aprovecha también el
Programa de la Mujer Sana de Wisconsin para hacerse otros estudios, -pagados por ella- para estar segura que está bien de
salud. “Las personas piensan que si vas al cuarto de emergencias de UW Hospital, es más económico y no es así”, dijo Cardozo.
“En lugar de ello es mejor tener un médico familiar y llamar a su clínica porque a veces las mismas enfermeras y el doctor te
pueden contestar preguntas, en lugar de ir a emergencias. Toda mujer que se haga parte del programa Mujer Sana, tendrá
médico familiar. Y eso es algo bien importante”.
      Cardozo quedó impresionada por el Programa de la Mujer Sana de Wisconsin. “Es maravilloso, el servicio es excelente, y la
atención es personal, y siempre te recuerdan tus citas. Ahora hasta tenemos una tarjeta de identificación lo que hace todo más
sencillo. Siempre tiene un intérprete listo para ayudarte”.
      Por su parte, Kari Sievert, coordinadora del Programa de la Mujer Sana del Condado Dane enfatiza en que el programa
paga por un número limitado de servicios. “Este es un programa estrictamente para pruebas de cáncer cervical y de seno”,
explicó Sievert. “Para nada somos como un seguro médico. Tenemos una lista de los servicios que podemos pagares”, explica
Sievert. Estos sólo están disponibles para mujeres mayores de 35 años que califiquen, sin seguro o con uno que no cubra los
chequeos anuales o con seguro con un deducible o co pago muy alto, lo que dificulta el acceso a las mujeres a este tipo de
atención. Otro de los criterios de elegibilidad que tenemos es salario. Es con base en el ingreso familiar. Por ejemplo, una mujer
que vive sola contaría por un ingreso y si gana hasta $26,000 al año sigue siendo candidata para el programa. Para dos ingresos
es $35,000 y así sucesivamente”.
      El programa Mujer Sana no provee servicios directos. Estos son provistos por numerosas clínicas privadas y públicas que
participan en el programa. El programa reembolsa a las clínicas por los servicios realizados. Entre otras clínicas participantes
están: UW Hospital and Clinics, UW Health, UW Family Practice, Dean Clinics y otras más pequeñas orientadas a la comunidad
como Wildwood Family Practice y Access Community Health Center.
      “Hacemos todas la inscripciones por teléfono y correo”, dijo Sievert. “Se lleva unos 10-15 minutos en el teléfono con la
paciente. Y luego determinamos si califica y llenamos los papeles de inscripción. Le explicamos el programa y enviamos su
información a la clínica que ella escoja. Dicho paquete le da información de los servicios que se cubren. También recibe una
carta con instrucciones y sobre cómo concertar sus citas directamente con la clínica. Todos nuestros materiales y formas están
disponibles en español. Tenemos dos intérpretes de español, que pueden asistirlas con sus citas y todo lo que sea necesario.”
Cardozo está muy entusiasmada en hablar a otras mujeres hispanas sobre este servicio. “Es muy importante que sepan los
números telefónicos”, refiere la argenita. “Dr. Téllez-Guirón tuvo una breve conferencia en una de las iglesias y yo asistí.
Hablando con mujeres me di cuenta que no lo conocen. Y el hecho que las mujeres no lo sepan me sorprende. Es muy
importante que sepan”.

     
 Para mayores informes sobre Programa de la Mujer Sana de Wisconsin o para inscribirse llame a Kari al  242-6392 para
atención en inglés y para español llame a  al 242-6235. Todos los servicios provistos por el Programa de la Mujer Sana de
Wisconsin son confidenciales.
Por Jonathan Gramling

      Cuando Stella Cardozo, 57, proveedora de cuidado de niños en casa,
emigró de Argentina a los Estados Unidos en el año 2001, tuvo que hacer
algunos ajustes para adaptarse a un sistema de atención a la salud. “En
nuestros países si vas a la sala de emergencias, no te cobran”, dijo
Cardozo con la ayuda de la intérprete Brenda González. “Al llegar aquí,
ignoraba que si decías, ‘vamos al cuarto de emergencias’ y de pronto te
encuentras con una gran deuda, claro que uno recibe todos los servicio y
te atienden bien pero te cobran todo, incluyendo al médico y el local”.
Como nueva inmigrante, Cardozo no contaba con seguro médico. Pero
una amiga latina le recomendó el Programa de la Mujer Sana de
Wisconsin. “Me puse a pedir información”, refirió Cardozo. “Llamé a
Jeannette Coates, una mujer muy amable y ella me envió formas por
correo. En ese entonces me ayudaron con transporte, un taxi, para asistir
(L-R) Stella Cardozo (l) y la intérprete Brenda Gonzalez; Kari Sievert, directora de
Dane County Well Woman