Politicas de hoy/ Estudios Mexicoamericanos en Tucson: Borrón y Cuenta Nueva
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Alfonso Zepeda-Capistran
El 27 de diciembre del 2011, el juez administrativo Lewis Kowal rechazó la apelación del Distrito Escolar de
Tucson en cuanto al fallo del Superintendente de Instrucción Pública de Arizona John Huppenthal afirmando así
que el distrito escolar está en violación de la ley de Arizona A.R.S. § 15-112, según lo había decidido
Huppenthal en junio del 2011 y anteriormente su predecesor y ahora Procurador General de Arizona Tom
Horne.
La ley A.R.S. § 15-112 prohíbe que los distritos escolares incluyan programas de instrucción que: 1)
promuevan el derrocamiento del gobierno de los Estados Unidos; 2) promuevan resentimiento hacia una raza
o clase de gente; 3) estén designados primeramente para estudiantes de un grupo étnico en particular; y 4),
que aboguen por la solidaridad étnica en vez de tratar a los estudiantes.
Tras la decisión de Kowal, Huppenthal dio órdenes de retener hasta el 10% de los fondos estatales que el
distrito escolar de Tucson actualmente recibe (unos 15 millones de dólares para el año escolar 2011-12) a
partir del 1º de febrero, y retroactivamente empezando con el mes de agosto del 2011.
Borrón y cuenta nueva. La amenaza de Huppenthal precipitó la decisión del Consejo Escolar de Tucson de
suspender el programa de estudios mexicoamericanos el martes 10 de enero. La suspensión entra en vigor
inmediatamente, lo cual implica cambios drásticos de la noche a la mañana para miles de estudiantes de
escuela media y de preparatoria y para todos los maestros que forman parte del programa.
Mientras tanto, el consejo empezará a diseñar un nuevo programa de estudios sociales con “secuencia común a través de la cual todos
los estudiantes de high school estarán expuestos a diferentes puntos de vista.” Para esto esperan contar con la asesoría del
Departamento de Instrucción Pública.
Sin embargo, dada la historia del liderazgo del Departamento de Instrucción Pública de Arizona durante la última década, poco se puede
esperar en materia curricular que pueda reemplazar el ejemplar y exitoso programa en función desde hace años en las escuelas de
Tucson. Horne ya había intentado deshacerse del programa desde el 2007. Entonces, en una carta abierta a los ciudadanos de Tucson
Horne pedía la eliminación de estudios mexicoamericanos. Horne, como superintendente, y Huppenthal, como senador estatal, lograron
eventualmente su meta tras su autoría de la propuesta de ley HB1281, aprobada en el 2010.
Huppenthal, superintendente desde el 3 de enero del 2011, dice haber heredado la circunstancia inmediata de que su predecesor había
fallado en contra del distrito escolar de Tucson que, según éste, estaba en violación de la ley A.R.S. § 15-112. Pero que en vez de
aceptar el fallo de Horne como tal, Huppenthal decidió llevar a cabo su propia investigación antes de decidir que el distrito de Tucson
estaba en violación de la ley. Sin embargo, todo parece indicar que Huppenthal ya había decidido de antemano cuál era su posición,
fuera cual fuera el resultado de la investigación. Como he mencionado antes, fue Huppenthal mismo quien ideó la ley A.R.S. § 15-112,
esencialmente es un ataque directo a la existencia de un programa de estudios mexicoamericanos en Tucson.
Es interesante que Huppenthal mencione la investigación que él comisionó como un factor importante en su decisión al considerar si
Tucson estaba en violación o no de la ley. Más bien parece ignorar los resultados de la investigación, la cual básicamente desacredita
las acusaciones tanto de Huppenthal como de su predecesor Horne, y aun las del juez Kowal que dictan que el distrito escolar está en
violación de la ley estatal. En realidad, todos ellos parecen hacer caso omiso de la investigación.
Los resultados de la investigación son extraordinariamente positivos a favor del programa de estudios mexicoamericanos de Tucson.
Estos se publicaron el 2 de mayo del 2011 en un informe titulado Curriculum Audit of the Mexican American Studies Department Tucson
Unified School District.
La investigación llevada a cabo por Cambium Learning, del 7 de marzo al 2 de mayo del 2011, tenía como propósito determinar: 1) cómo
o si los programas de estudios mexicoamericanos del Distrito Escolar de Tucson estaban diseñados para mejorar el aprovechamiento
académico; 2) si hay medidas estadísticamente válidas que indiquen que ha habido aprovechamiento académico, y; 3), para ver si el
departamento de estudios mexicoamericanos del distrito escolar de Tucson está en cumplimiento de la ley A.R.S. § 15-112, la cual
prohíbe programas de instrucción que: 1) promuevan el derrocamiento del gobierno de los Estados Unidos; 2) promuevan resentimiento
hacia una raza o clase de gente; 3) estén designada primeramente para estudiantes de un grupo étnico en particular; y 4), que aboguen
por la solidaridad étnica en vez de tratar a los estudiantes como individuos.
Primero, según el equipo de investigadores, no hay evidencia alguna, en ninguno de los asuntos bajo investigación que demuestren que
el departamento o su personal, o los cursos impartidos, o los documentos o textos bajo escrutinio estén en violación de la ley. El informe
indica que, de hecho, “en la mayoría de los casos es todo lo contrario.”
Segundo, los investigadores informan que los resultados de exámenes estandarizados, la cifras de graduación, y el análisis de otras
medidas de aprovechamiento académico, desde el 2005 hasta el 2010, todas indican mejoras extraordinarias entre los estudiantes que
participan en el programa de estudios mexicoamericanos cuando se comparan con sus colegas. Y tercero, el informe de Cambium indica
que no solamente los programas están diseñados para mejorar el aprovechamiento académico, sino que sobrepasan las expectativas.
En varios casos, de hecho, los investigadores comentan que los textos y materiales reseñados son inclusive de un nivel superior, e
incluyen conceptos avanzados aun para jóvenes de High School. El informe también recalca el hecho de que en todo momento, durante
los periodos de observación, los estudiantes estaban completamente comprometidos con el contenido de los cursos y su participación
era extraordinaria, algo raro en las escuelas hoy día.
Tristemente, a pesar de no haber ninguna violación en el informe comisionado por el departamento de instrucción pública, el
superintendente decide ignorar los resultados e impone su peso sobre la ley para dictar que el distrito escolar está en violación de la ley
cuando la evidencia indica todo lo contrario.
Es triste también ver que un programa con tanto éxito como lo es el programa de estudios mexicoamericanos en Tucson sea eliminado
por el simple capricho de unos cuantos políticos quienes prefieren no ver que ningún curso se enseñe desde la una perspectiva étnica
cuando en realidad es exactamente lo que se hace en todas las otras materias fuera del programa de estudios étnicos. Pero claro, en
este caso es la perspectiva de la mayoría, no de la minoría. Por lo tanto, no hay por qué preocuparse.
Me pregunto, si tanto nos preocupamos por el éxito académico de las minorías, ¿Por qué eliminar un programa cuyos resultados para los
participantes a través de los años no han sido más que positivos?
