Hillary Clinton, una hazaña contra todos los    
pronósticos en New Hampshire
por Alfonso Zepeda Capistrán
    Terminadas las primarias en Iowa y con la sorpresa del triunfo del precandidato demócrata Barack Obama sobre Hillary Clinton quien terminó en tercer
lugar después de John Edwards se creía que ya estaba casi por concluida la contienda para el nombramiento del candidato demócrata para las elecciones
generales. Los medios empezaron súbitamente a enfatizar la fenomenal victoria de Obama y a darles menos importancia a los otros candidatos, un hecho
que ya se había visto casi desde el principio de las campañas electorales en las cuales Clinton y Obama acaparaban toda la atención por la capacidad de
éstos en recaudar fondos y por tratarse de las novedades de una mujer y de un hombre de raza negra, ambos con posibilidades de ganar las elecciones
generales. Fue interesante ver que a Clinton se le tratara como candidato del pasado, aun después de haber sido la candidata preferida en todas las
encuestas y también la que más fondos había recaudado. Clinton parecía quedar en el olvido aun cuando Iowa cuenta con solamente el 1% de los votantes
totales que eligen al candidato de su partido. Obviamente no tomaban en cuenta tampoco su perfil pues hasta antes de Iowa era ella sin lugar a duda la
persona más reconocida de todos los candidatos presidenciales. Ese es mucho capital político que no se puede ignorar. Clinton salió con su hazaña en
contra de todos los pronósticos.
    Después de Iowa, los medios de comunicación se atarantaron. Se fijaron tanto en Obama que empezaron a crear sensacionalismo. Se inventaron el mito
invencible de Obama. No tenía retroceso, se creía. De repente se hablaba de Obama como el sueño realizado con alusiones a Martin Luther King, Jr. Se le
engrandecía y con razón. Es un personaje carismático y bien parecido. Además es uno de los mejores oradores de esta campaña. Ningún candidato
afro-americano anterior a Obama había gozado de tanto apoyo público como él. A nadie se le había visto seriamente. Ni a Shirley Chisholm, ni a Jessie
Jackson, ni a Al Sharpton o Carol Moseley Braun. Y aunque Jackson superó las expectativas en sus candidaturas de 1984 y 1988 llevándose varias victorias
en las primarias, no logró la nominación de su partido.  A Obama siempre se le ha considerado como un verdadero fenómeno y con posibilidades de triunfar.
       En New Hampshire, sin embargo, los medios y las encuestas se equivocaron. A Hillary Clinton ya se le excluía de los medios. Se le empezaba a tratar
como un candidato se segunda clase, insignificante. Su foto dejaba de aparecer en la prensa. Se minimizaba en comparación con Obama o se incluía
acaso una pequeña sombra de su perfil. Se le empezaban a cantar las golondrinas. Y tal vez por eso mismo las encuestas antes de las primarias de New
Hampshire este 8 de enero pronosticaban una barrida de Obama con un ventaja de hasta un 13% y una derrota conclusiva para Clinton y los otros
precandidatos demócratas. Ahora nos damos cuenta que las encuestas preelectorales se equivocaron y Clinton venció contra corriente.
La popularidad de Obama es indiscutible. El fenómeno sigue vivo. Su éxito hasta el momento es un hecho sin precedentes. Y por eso se le ha comparado
con los más grandes personajes de la historia americana. Después de su victoria en Iowa, los medios hablan de la posibilidad del sueño realizado evocando
el famoso discurso del gran defensor de los derechos civiles del siglo XX, Martin Luther King, Jr. Esperando la victoria de Obama en New Hampshire,
inclusive el editor del  Capital City Hues tenía la portada preparada de antemano con una grande imagen de Obama en la carátula. Algo prematuro para
cantar victoria. El triunfo de Clinton renueva el interés en su candidatura una vez más.  
    Igual parece suceder con los precandidatos republicanos, donde Mike Huckabee que había ganado en Iowa salió tercero en New Hampshire, mientras
que John McCain, quien había terminado en cuarto lugar en Iowa, sale triunfando. Todavía hay mucho por verse como bien lo dijo Obama al aceptar su
derrota en New Hampshire, 2 cumplidos, 48 por terminar, haciendo referencia a los 48 estados de la república en donde todavía se tienen que ver los
resultados.  Esto va para largo porque ni Obama, ni Clinton parecen tener ganas de abandonar la campaña.
    Según la página de Internet del noticiero CNN Clinton cuenta con casi tres veces más delegados comprometidos a su favor, 183 comparados con 78 de
Obama, aunque oficialmente por los resultados de Iowa y New Hampshire, Obama le lleva con uno de ventaja a Clinton, 25 vs. 24. La meta es conseguir la
mayoría de los delegados, 2,025 de los 4,049 delegados totales a la Convención Nacional Demócrata.

Nota aparte:
    En esta campaña, también se encontraba un hispano, Bill Richardson, gobernador de Nuevo Mexico y ex-miembro del gabinete de Bill Clinton.
Richardson contaba con mejores y más impresionantes credenciales que Clinton y Obama, pero no pudo capturar la atención de los medios para llegar al
estrellato éstos. Y aunque en un principio se creía que por ser hispano Richardson también acapararía la atención de los medios, su novedad no duró
mucho. Los medios no le prestaron la atención necesaria para hacer una buena campaña nacional. Ahara, desafortunadamente, Richardson se retira
después de haber terminado en cuarto lugar en Iowa y en New Hampshire. También se han ido Joe Biden y Christopher Dodd, ambos con una amplia
trayectoria política. Es una verdadera lástima que candidatos tan buenas credenciales políticas tengan que abandonar la campaña por no contar con los
medios para poder competir exitosamente.
U.S. Senator and Presidential contender Hillary Clinton with
Alfonso Zepeda Capistrán at a Latino conference in 2007